“And once the storm is over, you won’t remember how you made it through, how you managed to survive. You won’t even be sure, whether the storm is really over. But one thing is certain. When you come out of the storm, you won’t be the same person who walked in. That’s what this storm’s all about.” Haruki Murakami – Kafka on the Shore

Más allá de tener una respuesta a tantas preguntas, es más bien abrir e
l corazón y mostrar parte de situaciones que se nos presentan como miedos, situaciones y desafíos.  Ya que como una vuelta de tuerca, la vida nos puede dar un giro en un instante, obsesionándonos, hiriéndonos, y engañándonos en cánones físicos y sociales de perfección.cindy

Encontrar el equilibrio no es una tarea sencilla, es búsqueda constante; el trabajo, las redes sociales, el boom del “tener que ser”. Como si fuéramos una copia exacta del que tenemos al lado, estereotipándonos, tenemos que lograr un arquetipo de persona excelente en cada uno de los aspectos de la vida, (que arrogancia más estúpida), asumimos un papel donde el fracaso no es permitido, y donde nunca será suficiente quienes somos como personas y como encaramos las situaciones cotidianas. ¡Ojo!, no se trata de conformismo, se trata de amor propio y aceptación.

Contradictorio al pensamiento colectivo y el imaginario de modelos o mujeres perfectas que creen las personas que se busca al tener este tipo de problemas de alimentación, existe la presión mental de afrontar situaciones difíciles de vida (al menos en mi caso), sea a nivel económico, familiar, de hogar, con amigos y con uno mismo, encaminándonos a la autodestrucción, con exigencias diarias que se terminan somatizando en nuestro propio cuerpo y aún más peligroso en nuestra mente -que “órgano” más sobrevalorado y poderoso- . A lo mejor para algunas personas es el alcohol, las drogas o el refugio en la comida misma. En este caso todo se reversó hacia el consumo cada vez menor de alimentos, como una forma de control, castigo y suma de pensamientos negativos a nivel de autoestima y de salidas fáciles a problemas cotidianos, que como seres humanos y sociales estamos en la responsabilidad de aprender a lidiar. Todo, absolutamente TODO en la vida tiene una solución y de no tenerla tiene algún camino más sencillo de sobrellevar, nada, nunca será una excusa para no valorar quienes somos como personas, como amigos, hijos, hermanos, sobrinos, padres o madres.

Esta historia no es nueva lastimosamente en mi vida, tuve que vivir y ver amigas que son hermanas sufrir algún tiempo de este desorden y  tristemente… ver morir a una de ellas hace algunos años (para aquellos que vieron especiales de Pirry  sobre Diana Rincón). El click para despertar no se da de la noche a la mañana, como dice la doc, siempre existirá un diablito por allá metido en el subconciente que trata de obstaculizar nuestras metas. El sentido común queda cegado, y nos volvemos caprichosos,  llenos de rabia y soledad, apartando las personas que nos aman, porque nos “juzgan y no nos entienden”, los cambios físicos y sociales  son bastante obvios para todos menos para uno mismo.

Gracias no solo a Dios, sino a una familia amorosa que siempre estuvo ahí para hablar conmigo, para regañarme, para acompañarme, para enfrentarme, para abrazarme y entender todo lo que estaba sucediendo, es que puedo decir que hoy me siento bien, me siento feliz y me siento viva, que sigo teniendo inconvenientes, angustias, temores (¿pero quién no?) que con la ayuda de la Dra Mariana y Live Life – que como siempre le digo-  fue un angelito que se cruzó en mi camino he aprendido a manejar mi alimentación, mi vida, a salir animada y motivada después de cada visita, a valorarme y saber que sí se puede luchar y que todo está únicamente en nuestras manos, el querer ser mejores cada día, aceptándonos, cuidándonos y sintiéndonos bien.

Esto jamás se tratará de una dieta, de un régimen, ni de glorificar ni satanizar los alimentos, solamente de aprender a conocerlos, aprender a valorar todo lo que nos da la tierra y que nos llena de vida. ¿Que  si hay que ser supremamente exigentes con lo que consumismos?, ¡por supuesto!, es nuestro cuerpo, es nuestra vida, ser conscientes de cada bocado, no de una forma controladora, ni obsesiva con cuentas absurdas de calorías y de números, sino dándonos gusto con todos los nutrientes que nos brindan  los alimentos, que al fin y al cabo son el combustible para nuestro organismo. Por otro lado agradezco el amor infinito al deporte, (aunque nunca fui una persona sedentaria) ¡sí! me ejercito diariamente, no como obligación, sino como gusto y reto personal, la actividad física, es parte del balance, no solo nos ayuda de forma corporal sino mental, nos da la libertad de sentirnos fuertes y capaces. Ya me corro mis 10 km los fines de semana, y ¡que felicidad más grande!, sabiendo que no podía caminar una cuadra sin cansarme, sintiéndome débil y sin fuerzas, con frio y dolor en los huesos.

Como moraleja a este recorrido que durante cerca de 3 años tuve que vivir -y del cual sigo aprendiendo- hoy puedo decir que escuchen a las personas que los quieren y que están a su lado, cuando ellos vean alguna señal que muy seguramente uno no ve, ¡escuchen! , una frase de mi madrecita que jamás se me olvida: “tú no eres tú”, fue parte de abrir los ojos, recuperen su “mismidad (si es que existe tal concepto)”. Crean única y exclusivamente en ustedes, dejen de comer cuento a los nuevos estilos de vida fit y light de esos seres que creen que por tener cuentas en redes sociales con lo que deben y no deben hacer, tener, o consumir son perfectos y felices. Si en algún momento sienten que algo no anda bien, que los días se convierten en tortura, sea por los problemas que sea, busquen ayuda, busquen hablar, siempre habrá alguien que nos dará la mano, nos escuchará y nos acompañará. Si bien soy una persona extremadamente reservada, que peco la mayor parte del tiempo por mi silencio excesivo, he aprendido que sea cual sea el día, lo bueno, lo malo, lo bonito o lo feo, compartirlo con alguien siempre será una bendición y una liberación interna.

Mamá, papá, hermana, tía, amigas y doc gracias por creer en mí, por ayudarme, por amarme y no abandonarme, a ustedes mi vida y gratitud infinita.

“Life isn’t about finding yourself. Life is about creating yourself.” – George Bernard Shaw

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